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¿Qué es?

El suicidio se puede evitar. El suicidio es prevenible. Es importante actuar, cuanto antes mejor. También es importante tener información rigurosa sobre qué es, qué hacer y a quién pedir ayuda.

El suicidio​ es el acto por el que una persona de forma deliberada se provoca la muerte. Se caracteriza por un sentimiento de desesperanza, dolor psicológico y sufrimiento vital. La persona tiene ciertos pensamientos e ideas relacionadas con la muerte que van variando con el paso del tiempo. Muchas personas que tienen este tipo de pensamientos e ideas lo comunican en forma alguna.

¿Qué mitos existen entorno al sucidio?

El suicidio es un tema tabú, del que no se habla con claridad. Por ello, para mejorar nuestra comprensión y pode actuar se tiene que romper el miedo a hablar de ello. Es muy importante considerar una serie de mitos o creencias infundas. Como tales son incorrectas. Por ejemplo, hay personas que dicen que el suicidio no es prevenible, esto es mentira. Se ha demostrado que se puede prevenir con actuaciones concretas. Otras dicen que “Preguntar a una persona si está pensando en suicidarse, puede incitarle a hacerlo”, esto también es mentira. La investigación muestra que preguntar y hablar con la persona sobre la presencia de pensamientos suicidas, disminuye el riesgo de cometer el acto. Finalmente, otras dicen que “La persona que se quiere suicidar no lo dice”. También es mentira. La investigación demuestras que aproximadamente el 80% de las personas dejan algún tipo de pista mediante la comunicación verbal o no verbal.

Preguntar y hablar con la persona sobre la presencia de pensamientos suicidas, disminuye el riesgo de cometer el acto.

¿Cuáles son las principales señales de alarma?

Los signos que advierten sobre el suicidio o los pensamientos suicidas incluyen lo siguiente:

  • Cambios repentinos del estado de humor sin causa aparente (tristeza, alegría, depresión, etc.)
  • Hablar acerca del suicidio, por ejemplo, con dichos como “me voy a suicidar”, “desearía estar muerto” o “desearía no haber nacido”
  • Obtener los medios para quitarse la vida, por ejemplo, al comprar un arma o almacenar pastillas
  • Aislarse de la sociedad y querer estar solo
  • Tener cambios de humor, como euforia un día y desazón profunda el siguiente
  • Preocuparse por la muerte, por morir o por la violencia
  • Sentirse atrapado o sin esperanzas a causa de alguna situación
  • Aumentar el consumo de drogas o bebidas alcohólicas
  • Cambiar la rutina normal, incluidos los patrones de alimentación y sueño
  • Hacer actividades arriesgadas o autodestructivas, como consumir drogas o manejar de manera negligente
  • Regalar las pertenencias o poner los asuntos personales en orden cuando no hay otra explicación lógica para hacerlo
  • Despedirse de las personas como si no se las fuera a ver de nuevo
  • Manifestar cambios de personalidad o sentirse extremadamente ansioso o agitado por temas cotidianos, en especial cuando se tienen algunos de los signos de advertencia que se mencionaron con anterioridad.

¿Qué hacer?

Para ayudarte a evitar pensar en el suicidio puedes realizar algunas actividades:

  • Solicita ayuda. Solicita ayuda lo más rápido posible en un centro de salud, el teléfono de la esperanza, o a un experto profesional en salud mental (ver más abajo el apartado ¿a quién pedir ayuda?
  • Busca ayuda del profesional que necesites. Si no tratas la causa de fondo, es posible que los pensamientos suicidas regresen. Aunque puedas sentirte avergonzado de buscar tratamiento para problemas de salud mental, el tratamiento adecuado para la depresión, el abuso de sustancias u otro problema de fondo te hará sentirte mejor acerca de la vida y ayudará a mantenerte a salvo.
  • Tienes que estar acompañado. Crea una red de apoyo. Hablar de los sentimientos suicidas puede ser difícil, y es posible que tus amigos y familiares no comprendan completamente por qué te sientes de ese modo. Procura conectarte con ellos de todas formas, y asegúrate de que las personas que se preocupan por ti sepan lo que está sucediendo y estén a tu lado cuando las necesites. También es recomendable que busques ayuda en la comunidad religiosa, en grupos de apoyo o en otros recursos disponibles en tu comunidad. Sentirte conectado y contenido puede ayudar a reducir el riesgo de suicidio.
  • Recuerda que los sentimientos suicidas son temporales. Si te sientes desesperanzado o sientes que seguir viviendo no vale la pena, recuerda que las personas expertas pueden ayudarte a recuperar la perspectiva, la esperanza y a mejorar tu vida. Tómalo con calma. No actúes impulsivamente. Date tiempo.
  • Mantén un estilo de vida sano. Es importante tener una adecuada salud física y mental. Es importante mantener actividades de ocio, salir a la calle, hacer actividad física, no consumir drogas, etc. Todo ello será un factor protector.
  • Busca información. Es muy importante que busques información seria y rigurosa en internet. La lectura de documentos de ayuda es una forma clara de ayudarte a ti mismo. Puedes mirar en esta página qué aparece una guía de ayuda (http://www.madrid.org/bvirtual/BVCM017534.pdf). También puedes buscar más ayuda en los apartados de debajo donde ampliar información.

¿Dónde ampliar información?

Existe documentación rigurosa dónde ampliar información. Se pueden consultar las siguientes páginas web: